Una banda ejecuta a 22 cristianos dentro de su propia iglesia en Haití, entre los 47 muertos de la masacre de Kenscoff
La noche del 23 al 24 de agosto, la banda Viv Ansam entró en Kenscoff, en las colinas sobre Puerto Príncipe, e incendió casas, secuestró a más de cincuenta personas y mató al menos a 47, según Naciones Unidas. El golpe más duro cayó sobre la iglesia evangélica Arca del Nuevo Testamento, donde decenas de familias desplazadas por la violencia de la capital se habían refugiado en el centro de oración: 22 de los muertos fueron ejecutados dentro del propio templo, incluidos varios niños. El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó el ataque, y la alcaldía local confirmó que entre las víctimas también murió un funcionario municipal, primo del alcalde de Kenscoff.