Cincuenta mil personas cruzaron a Ceuta en un día y una iglesia evangélica pidió lo único que podía pedir: oración
El 30 de julio unas cincuenta mil personas entraron a Ceuta desde Marruecos por mar y por tierra en una sola jornada, y la ciudad quedó sin capacidad para atenderlas. Hasta el 2 de agosto se contaban al menos setenta y dos muertos del lado español, más cinco cuerpos recuperados en la costa norteafricana; Marruecos sostiene que fueron once, casi todos por ahogamiento. «Lo que más agradeceríamos es que oren», dijo Javier Santolaria, pastor de la iglesia evangélica Casa de Alabanza, que pidió orar por los migrantes, por los vecinos y para que las manifestaciones no se desborden.